Odontología fue la primera especialidad de NurIA, y sigue siendo la más completa: nació de observar cómo trabaja de verdad un consultorio dental, no de una lista de funciones genéricas. Si diriges una clínica —seas el doctor que atiende o el gerente que la administra— probablemente reconoces alguno de estos puntos de fricción en tu día a día.
La mayoría de sistemas dentales resuelven el odontograma y se detienen ahí. El problema real de una clínica no es dibujar dientes: es que lo que pasa en el sillón —un procedimiento aplicado, un insumo usado, un plan aceptado por el paciente— llegue completo y sin reescribir a la historia clínica, al inventario y a la factura, sin que nadie tenga que acordarse de avisar a nadie.
Lo que pasa en el sillón es lo que el sistema tiene que capturar sin fricción — no al revés.
Odontograma real del entorno de demostración — cada pieza guarda su propio historial de hallazgos y condiciones.
Necesidad real
Saber en qué estado están los dientes de un paciente sin repasar notas sueltas de la última visita
Odontograma interactivo por pieza. Cada diente guarda sus propios hallazgos y condiciones, con historial completo de cómo cambió en cada visita. No hace falta reconstruir el caso desde cero cada vez que el paciente vuelve, ni depender de que el doctor anterior haya escrito notas legibles.
Necesidad real
Que un procedimiento aplicado se facture solo, sin que el asistente tenga que avisar a caja
Catálogo de procedimientos reutilizable. El doctor lo aplica una vez desde la consulta y el sistema genera automáticamente la línea facturable correspondiente — con el multiplicador correcto si se trata de un kit o una cantidad específica. Nadie tiene que recordar decírselo a administración.
Necesidad real
Controlar insumos sin llevar una hoja de cálculo aparte del sistema clínico
Consumo de stock automático. Cada procedimiento con insumo asociado descuenta del inventario en el momento en que se aplica — incluidos los kits con varios componentes. Si el procedimiento no es facturable (por ejemplo, un ajuste de cortesía), el consumo de stock se registra igual, pero sin generar cargo.
Necesidad real
Presentar un plan de tratamiento que el paciente entienda y pueda aprobar, no una lista de códigos
Planes de tratamiento con presupuesto. El doctor arma la secuencia de procedimientos planificados, el paciente ve el costo total antes de empezar, y cada fase completada queda enlazada a su consulta real — sin duplicar información entre el plan y el expediente.
Necesidad real
Corregir un error de aplicación sin dejar el inventario o la factura descuadrados
Reversión completa y transaccional. Si un procedimiento se aplicó por error, revertirlo devuelve el stock consumido (incluido el de los kits) y bloquea la reversión si ya fue facturado — para que la corrección nunca deje un cabo suelto entre clínica y caja.

Catálogo de procedimientos — cada uno define su propio consumo de insumos y su línea facturable.
Todo esto convive en el mismo workspace de consulta: historia clínica, tratamientos, odontograma, aplicación de procedimientos, enfermería, recetas y —si la clínica también activó cefalometría— el análisis de la radiografía, sin salir de la pantalla del paciente que se está atendiendo en ese momento.
Consulta en curso — todo el flujo clínico del día, en una sola pantalla.
El resto del expediente dental
Lo que sostiene al odontograma por debajo
Historia clínica
Antecedentes, evolución y notas clínicas del paciente, compartidas con el resto de especialidades activas — no una ficha aparte por módulo.
Consentimientos informados
Plantillas de consentimiento por tipo de procedimiento, con flujo de aceptación y registro de firma del paciente.
Tratamientos
Registro de tratamientos ejecutados a lo largo del tiempo, enlazado al odontograma y al plan que le dio origen.
Consultas del día
Flujo completo por consulta: apertura, aplicación de tratamiento y cierre con facturación sugerida. El doctor no salta entre pantallas sueltas — todo el ciclo de la cita vive en un solo workspace.
Procedimientos propios y generales por disciplina
El catálogo distingue procedimientos "generales" (crea y edita solo admin/superadmin, visibles pero no editables por el doctor) de los "propios" de cada disciplina. Un doctor solo ve y aplica los procedimientos de su(s) disciplina(s) activa(s) — sin cruzarse con el catálogo de otra especialidad en la misma clínica.
Modularidad real: Odontología se activa o desactiva por clínica desde el marketplace interno de NurIA, sin afectar el resto del sistema. Una clínica puede operar solo con esta especialidad, o sumar medicina general, farmacia, enfermería, psicología o cefalometría el mismo día — mismo login, mismo expediente de paciente.